Cuando las cosas no nos salen como las esperamos... Cuando el sentirse sólo a veces es una carta repetida en nuestras vidas... Cuando las insatisfacciones ocupan la mayoría de nuestro existir... Cuando no sepamos a donde dirigir nuestra mirada en momentos de oscuridad... Cuando pensemos que la vida de alguna forma trata de provar cuanto podemos resistir...
Una buena opción es (como este tema lo reza) es volver a nuestra inocencia, el momento en el que no existían los malos pensamientos, ni la avaricia ni la envidia, el momento en el cuál sólo teníamos pensado vivir con alegría y no sabiamos de la existencia de la maldad ni de la realidad de vivir en un mundo cargado de personas que sufren por el hambre que a través de guerras por poder, religón o economía, muchos se olvidan de éstas y sobre todo de aquellas que no pueden salir adelante por sus propios medios o esperan (con todo derecho) a que los saquemos adelante... los niños.
Donde sin verguenza podíamos expresar nuestros sentimientos y lo único que recibías a cambio eran abrazos y besos, aquella etapa de nuestra vida donde jugar con lo que tengas al alcance de la mano era nuestra única preocupación, donde no existían corazones rotos, ni preocupaciones por dinero, ni pérdidas familiares que nos afecten tanto...
Siempre trata de recordar la etapa mas felíz que hallas vivido... y cuando estés ahí con los ojos completamente cerrados, con el esbozo de una sonrisa, descubriendo que valió la pena hacerlo... pensá en lo afortunado que sos al tener un escape como ese, el tener la oportunidad de trasladarte a un mundo en el que viviste que ya lo pasaste y que lo llevarás en tu corazón y que te acopañará hasta el último de tus días... por supuesto agradeciendo a esas personas que se encargaron de que tu único problema sea divertirte en un mar de inocencia y cariño constante...
Si tenés tiempo para estar triste, enojado o inconforme con la vida... es porque estás caído... pero no vencido... mientras estés vivo podés remediar o empezar de nuevo, muchas veces esas son las cosas que nos harán fuerte el día de mañana y de donde aprenderemos para trasladar nuestros conocimientos a las generaciones venideras... los sentimientos son las situaciones prácticas de la teoría que ya sabemos que tendremos que pasar...
Ponerle el pecho a las balas siempre... mientras mas balas recibas mas fuerte te harás y con el tiempo conocerás como esquivarlas...
By: NIKOMAN
