jueves, 29 de mayo de 2008

Comprate un calzón, te podés resfriar...


El fiel reflejo del argentino moderno lleno de indignación e impotencia por un país del cuál uno muchas veces se siente ajeno, sin tomar consciencia de lo que nos pertenece y sin mucho menos pelear por nuestros derechos civiles.
La verdad que esta foto (a mi particularmente) me lleva a imaginarme personas de este país tratando de buscar a la persona responsable de sus desdichas y confundiéndose (como seguramente pasará en unos años) su rostro con la parte del cuerpo cuya función es lo contrario a lo que hace su cara... Y quedando de su cuerpo lo único que les interesa a las personas que nos gobiernan (un lugar donde meter un palo o los dedos, algo para romper, algo preciado para patear, etc...)
By: NIKOMAN